El mensaje
Antonio Magaña
A su estilo, el Presidente Felipe Calderón rindió ayer su cuarto informe de gobierno.
Dijo que uno de cada tres pobres reciben estímulos del Programa Oportunidades, que durante su administración se incorporaron 37 millones al Seguro Popular, que los altos funcionarios de gobierno se han reducido sus sueldos y que Luz y Fuerza se extinguió porque era incosteable.
No podía faltar en su mensaje el sangriento parte de guerra, en el que se incluye la detención de “La Barbie” y las muertes de Nacho Coronel y Arturo Beltrán Leyva.
Por enésima vez, el Presidente les pidió a los legisladores aprobar las reformas que les ha enviado, incluyendo la tan llevada y traída reforma laboral.
La novedad fue el decreto mediante el cual la televisión analógica pasará a ser digital, lo que hará posible que haya más proveedores de ese servicio y con ello se amplíen los contenidos culturales, informativos y noticiosos.
Comentó que es “injusto e irresponsable que las diferencias frenen al país”, e hizo un llamado a la unidad: “Porque ya es la hora de que México se convierta en el país que está llamado a ser”.
En estos tiempos tan convulsionados, no ha de ser nada sencillo para un presidente dar un mensaje sobre el estado que guarda la administración pública de un país que se ha convertido en un cementerio.
Un país en donde se registró la masacre inédita, demencial, horrenda de más de 72 migrantes de Centro y Sudamérica.
Un país en donde han muerto más de 28 mil personas, debido a la guerra que el gobierno libra en contra de las organizaciones criminales, un país de muerte sin fin.
Un país de matanzas y secuestros, por aquí y por allá. Un país en donde cada día son asesinados decenas de ciudadanos.
Un país en donde el horror, el desgano y la angustia se han convertido en el estado de ánimo habitual. Un país con una juventud extraviada, con siete millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan.
Un país con 37 millones de personas inscritas en el seguro popular, las cuales no reciben atención médica oportuna ni medicinas.
Un país que tiene enfrente un panorama económico incierto, en donde el crecimiento económico fue apenas del 1.5%, si se toma en cuenta que durante el 2009, la economía decreció un 9%.
Un país en donde el ISR registra un déficit del 6% y el IETU del 3.8%. En donde el Secretario de Hacienda ha dicho que la violencia del crimen organizado le cuesta a México el 1.2% del PIB, algo así como 154 mil millones de pesos.
Un país en donde hay 14 millones de vendedores ambulantes, sin contar los millones que se dedican a la producción, tráfico y venta de las drogas.
Un país en donde 7 de cada 10 estudiantes de primaria y secundaria, poco más de 14 millones 600 mil, no saben leer bien.
Un país en donde, a pesar de las enormes inversiones que hace el gobierno en sueldos de maestros e infraestructura educativa, la mayor parte de los estudiantes reprueban Historia, Matemáticas y Ciencias.
Un país en donde 18 millones de personas viven en la miseria. Un país desigual, con una monstruosa inequidad en la distribución de la riqueza. Un país en donde el desempleo, la ignorancia, la insalubridad, la violencia y corrupción son una constante.
Un país en donde, precisamente por corruptelas y fraudes, quebró su línea aérea emblemática. Un país desde donde se han sacado más de 10 mil millones de dólares, en los últimos meses.
Un país rico, bendecido con recursos naturales, con gente noble, gente que a pesar de la adversidad todavía sonríe. Un país digno de mejor suerte, de mejores gobernantes.
Refilón: Incontenible la incontinencia legislativa.
Perogrullada: Con el voto de Edna Mirella, los levantadedos desgraciarán al Tribunal de lo Contencioso Administrativo.
Consejo de la Caricatura: ¿Con qué patas se redactó la convocatoria, para seleccionar a los nuevos consejeros…?







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