Rapiña legalizada

Tags

Rapiña legalizada

Antonio Magaña

Para los diputados federales hay de prioridades a prioridades.

Una de ellas es gastarse 690 millones, el próximo año, en vehículos, remodelar sus oficinas y adquirir un nuevo tablero de votación con la tecnología más moderna, para el salón de sesiones.

En el país del gobierno rico y los gobernados pobres, los legisladores necesitan 25 millones de pesos, para cambiar los automóviles de los mandamases del Palacio Legislativo de San Lázaro.

Los parlamentarios tendrán iPad en sus curules, para estar comunicados con el mundo, y un nuevo sistema parlamentario de asistencia, votación y audio digital, que costará 120 millones de pesos.

El proyecto contempla la instalación un equipo de cómputo personalizado y la colocación de pantallas gigantes en el recinto, para que en ellas se plasme la manera como los legisladores  le clavan al pueblo la daga por la espalda.

El presupuesto de los diputados federales, para  el 2010, fue de $4 mil 753 millones, 516 mil pesos.  Para el próximo año, “conforme al principio de la austeridad republicana”, ejercerán 5 mil 444 millones, 124 mil pesos.

Pero no nada más en San Lázaro se cuecen habas. En el
congreso estatal también se cocinan las semillas grandes, oblongas, amarillas y aplastadas, fruto de la planta herbácea de la familia de las papilionáceas.

Un diputado local gana un sueldo de 60 mil pesos. Al mes le entregan 45 mil pesos de dieta, 30 mil para viáticos, 25 mil de prerrogativas y un cheque de 40 mil pesos para “El Módulo”, que no comprueba.

Además, cada año, se les entrega 960 mil pesos para “los gastos de la comisión”, de la cual forman parte esa legión de desvergonzados representantes populares.

Ellos, como las hormiguitas, también hacen guardaditos con el  dinero público pero, a diferencia de los laboriosos insectos, los inverecundos del parlamento no trabajan y el dinero que ahorran se lo roban:

A instancias de los diputados del PAN, los 25 impúdicos decidieron repartirse, en los últimos tres meses,12 millones 500 mil pesos de “los ahorros”,  como “bono de marcha por buen desempeño”.

Aquí y en San Lázaro, la política no es un sacerdocio sino un lucrativo negocio, en donde se hacen “tratos por debajo de la mesa”, se protege a sinvergüenzas y se cobran jugosas dietas.

Las prioridades de los diputados locales y federales son mezquinas.  Todos pugnan por el incremento de los gastos de representación, de las pensiones graciables, los viáticos, subsidios, créditos especiales para casas y autos; los pagos de seguros, gastos médicos, secretarias, asesores, celulares, bonos de marcha y hasta iPad.

Son buscadores del dinero fácil, a quienes les aterra el fin del periodo legislativo pues, como dijo el diantre Ricardo Zazueta Villegas: “Es difícil ser diputado, pero más difícil es dejar de serlo”. Y si no, que le pregunten al diputado Víctor “Palaco” González Ortega, cuyo lema es “primero muerto, que salir del presupuesto, y pa’ arriba, pa’ abajo, pa’ el centro y pa’ dentro”.

Refilón: Relleno Sanitario de Mexicali: Ya salió el peine, los favores políticos se pagan, sobre todo cuando se trata del ex comisionista de la frontera.

Pitos y flautas: ¿En qué se gastó la diputada Gloria Loza, los 600 mil pesos que le dieron a la Comisión Legislativa del Bicentenario?

“¿Quién pompó?”: ¿Quién es el  personaje de la policía nacional, que les compró una camioneta de lujo último modelo, a los diputados del PRI y sus adléteres?  ¿Quién pagó?  ¿Les compró los automóviles con su dinero, o con el dinero del pueblo?

Pónganle chofer: Por el amor de Dios, pónganle chofer a la diputada tijuanense que ha chocado tres carros del Congreso del Estado, en los últimos tres meses.

Comments are closed.

Copyright © 2012 Con Sentido. Icons by Wefunction. Designed by Woo Themes

Social Buttons by Linksku